Nunca ha habido más energía original que ahora

Ni más juventud o ancianidad que ahora,

Y jamás habrá más perfección que ahora,

Ni más cielo ni más infierno de los que hay ahora.

Ímpetu, ímpetu, ímpetu,

Siempre el ímpetu procreador del mundo,

Surgen de la penumbra elementos contrarios e iguales, siempre

La sustancia y la multiplicación, siempre el sexo,

Siempre el nudo de identidad, siempre lo diferente, siempre la Generación de la vida. Siempre el comienzo impreciso,

Siempre el crecimiento, la curvatura del círculo,

Siempre la cúspide y la unión al fin…

Siempre lo mudable,

Siempre la materia que cambia, que se desmorona, que vuelve

A unirse.

 

W. Whitman